El deficit de atención y la hiperactividad están relacionados con la mala alimentación y las intolerancias alimentarias.  

En este post vamos a explorar la relación entre el deficit de atención y la hiperactividad con la mala alimentación y las intolerancias alimentarias. Podemos hacer mucho a través de la alimentación,  para mejorar la calidad de vida de los pequeños y por supuesto la suya.

Lo primero que vamos a hacer es un ejercicio de Empatía, es decir ponernos en el lugar del otro:

Imagina que tienes molestias abdominales con hinchazón, gases, dolor, quizás llevas algunos días con estreñimiento. Estás muy incómoda (o), pero justo te encuentras en una reunión muy importante, en la que debes estar sentada, quieta y  muy atenta porque tendrás que entregar un informe al final.

Tu no sabes lo que te pasa, te sientes mal, estas inquieto, pero tienes que estar quietecito o te cae una buena bronca. Podemos cambiar o agregar a este incomodo cuadro, moqueo, sensación de picor en ojos, nariz, garganta y piel.

Todo lo anterior es lo que siente  un pequeño con intolerancias alimentarias. La profesora  o sus padres le preguntan por qué no puede estar quieto y no sabe contestar, simplemente porque no tiene la información necesaria para explicar por qué está incomodo. Lo único cierto es que no puede permanecer quieto, atento, callado y lo que recibe a cambio es la obligatoriedad de hacerlo.

Un pequeño con una intolerancia alimentaria esta alterado, irritable, inquieto. Su sueño es muy irregular, por tanto no descansa bien y comienza el día de muy mal humor, con dificultad para vestirse, asearse, desayunar, etcétera. Empieza el día con berrinche y sus padres comienzan con la batalla diaria.

Ya en el colegio  el profesorado hace el relevo. La inquietud y la falta de concentración son los síntomas más llamativos durante las horas de clase.

Hay relación entre la intolerancia alimentaria,  el déficit de atención y el comportamiento de los niños.

Las intolerancias alimentarias van en aumento, no hay datos exacto, pero se calcula que más de 3 millones de españoles padece alguna de ellas.

Aunque hay varias causas me centraré en dos muy cercanas a nuestra vida. La primera está relacionada con el abuso del consumo de lácteos, soja, gluten (trigo, avena, cebada, centeno) y la presencia de colorantes, conservantes y potenciadores de sabor en los alimentos procesados.  El problema no es ese único vaso de leche que  toma en el día, el problema está en que, en muchos de los alimentos que consumimos a diario, por ejemplo el jamón, contienen lácteos, soja, gluten…lo que hace que los consumamos en exceso y que nuestro organismo se sature.

Por otro lado está el abuso en el consumo de antibióticos que alteran de forma importante la flora bacteriana intestinal y por tanto el equilibrio digestivo. Después de tomar antibióticos, es necesario aplicar un tratamiento para  recuperar la flora bacteriana.

En el intestino se fabrica el buen estado de ánimo y atención.

El principal papel de la Serotonina es actuar de neurotransmisor en funciones como:

  • Regular el sueño
  • Regular los estados de ánimo
  • Regular procesos como el hambre o la sensación de saciedad.

El 85% de la serotonina se producen en el intestino. Por tanto  es indispensable que nuestro sistema digestivo funcione adecuadamente para tener una buena producción de serotonina y favorecer funciones tan importantes como el sueño, descanso, concentración y en general todos los estados de ánimo. 

Si la flora se ve alterada, la susceptibilidad a infecciones intestinales es mayor, las funciones de absorción y producción de nutrientes también se altera, la posibilidad de desarrollar patologías mas complejas se incrementa, es decir que si cuido con una adecuada nutrición a mi sistema digestivo y por tanto a la flora bacteriana, todo son beneficios y esto puede llegar a marcar una diferencia importante en los tratamientos para alteraciones del comportamiento.

Los alimentos que se relaciona con mayor frecuencia con las intolerancias son

  • Lácteos
  • Trigo
  • Frutos secos
  • Huevos
  • Legumbres
  • Levadura

Pero  los más recomendable es hacer una prueba de intolerancia y descartar o tratar adecuadamente la intolerancia.

Los síntomas más frecuentes de las intolerancias son:

  • Diarrea
  • Estreñimiento
  • Distensión abdominal o gases
  • Eccemas y urticarias
  • Rinitis y similares
  • Dolores de cabeza
  • Problemas de sueño
  • Alteraciones de la atención, irritabilidad y cambios de humor.

deficit de atencion, hiperactividad y alimentacion

Podemos hacer mucho:

Con la información que ya tenemos, vamos a volver al ejercicio de empatía que hicimos al inicio y vamos a agregar que ese pequeño ha iniciado el día con un tazón de leche, lleno de cereales de caja (harinas refinadas, colorantes y azúcar).

Además lleva como merienda un buen bocadillo de jamón y queso con un zumo de caja (trigo, lácteo y colorante y azúcar refinada). En el comedor del colegio es muy probable que tome algún alimento empanado o rebozado y de postre yogur.

Es lógico que los síntomas digestivos, de piel y respiratorios empeoren lenta, pero progresivamente y por tanto la atención está en otra parte. Por eso el  cuidado de la alimentación es fundamental para la prevención y el cuidado del deficit de atención y  la hiperactividad.

Excitantes que NO deben ser consumidos en casos de déficit de atención, hiperactividad o nerviosismo.

Estas sustancias, desde mi punto de vista no solo no aportan nada bueno a la salud de los pequeños, es que la afectan, y considero que no debería consumirlos ningún niño. Lastimosamente están muy aceptados socialmente y se consumen con mucha frecuencia.

Ahora bien, si  un pequeño ya tiene un diagnóstico o es especialmente nervioso, estos alimentos deben ser eliminado de la dieta:

  • Colorantes alimentarios como la TARTRAZINA. Esta tiene un uso masivo en la cocina diaria de muchos hogares, por ejemplo al dar color a la paella, a los caldos, etcétera. Las etiquetas ya advierten que su uso esta vinculado con trastornos del comportamiento. No entiendo como los siguen vendiendo, pero ahí están. 

alimentos que afectan el sueño y la atencion

 

  • Chucherías, bollerías y otras sustancias comestibles  que se caracterizan por tener  colores, olores y sabores intensos y muy llamativos, producto de excipientes, colorantes y saborizantes y que detallo en este artículo sobre  Salud Respiratoria y Alimentación.
  • El azúcar blanco refinado es un gran excitante de intensa acción y corta duración, que genera dependencia y grandes altibajos y alteraciones en el estado emocional en pequeños (y adultos). Como he dicho anteriormente, hay demasiada azúcar en alimentos que consumimos a diario. Prueba de las alteraciones del azúcar es el comportamiento de los pequeños en una fiesta de cumpleaños en la que haya una buena dosis de chucherías: inquietud, nerviosismo, impaciencia, incluso violencia,  y al llegar a casa, dificultad para dormir, algún episodio de tos o broncoespasmo.
  • Estimulantes como la teína y  cafeína, presentes en bebidas gaseosas y refrescos como Coca Cola, Nestea, Fanta, y en bebidas energéticas.
  • También algunos antigripales y analgésicos pueden alterar a un pequeño sensible, por eso, es importante verificar el contenido y dar la medicación solo cuando es necesario.

En casa

La consigna que resume el trabajo en Familia es Todos a Una. Padre, madre, abuelos, abuelas, manteniendo una dieta sana y unos hábitos y rutinas saludables para enseñar con el ejemplo.

  1. Descartar que haya una intolerancia alimentaria

Para ello dos opciones, la primera retirar completamente los alimentos más relacionados con las intolerancias y observar. No sobra decir que los colorantes, cafeína y otros excitantes están más que excluidos.  Esto tiene gran dificultad ya que en algunos casos los síntomas pueden aparecer hasta 48 horas después de la ingesta, con lo cual la observación es muy compleja, pero se puede hacer.

La segunda opción es hacer un test de intolerancias que mida la reacción de inmunidad a los alimentos. Una vez determinado el o los alimentos,  retirarlos, ayudar a la limpieza del organismo y la recuperación de la flora intestinal, para después volver a introducir poco a poco los alimentos. Siempre bajo supervisión de un médico.

2. Comprometernos con la alimentación

Una vez teniendo claro que por la buena salud de nuestros pequeños vamos a retirar algunos alimentos, el compromiso debe ser respetado y acatado por todos.  No se vale que la madre retire las chuches  por ejemplo, pero los abuelos  sigamos dando los paquetes de dulce, con el  argumento:  “pobre niño”. 

¡Ya se que esta será tal vez una de las mas difíciles batallas!

3. Dar variedad y calidad

Incluir alimentos fundamentales para el buen funcionamiento cerebral. Los ácidos grasos y en especial el omega 3 que se obtienen de pescados azules de talla pequeña como sardinas, boquerones, chicharros, jurel, etcétera  o de fuentes vegetales como semillas y frutos secos  (una vez verificado que no haya intolerancia) y con aceites de primera presión en frío.

Cereales integrales y de buena calidad como el arroz, el maiz, el mijo, la cebada, etc, lo mismo que las legumbres, aportarán de forma paulatina sus nutrientes evitando por ejemplo los picos de azúcar.

Muchas frutas frescas o en zumos naturales, en compotas, mermeladas sin azúcar, aquí podemos vincular las recetas de abuelos y abuelas.

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4. Rutinas y Coherencia

Las comidas en familia unen los lazos. La televisión, la falta de horarios y de rutinas hacen lo contrario.

  • No pidas a tu hijo que deje el móvil si te pasas el día utilizándolo.
  • No le pidas que coma sano si meriendas una bolsa de patatas fritas o te atiborras a chuches o similares.

Predica con el ejemplo.

5.  Horarios adecuados

Tener  horarios adecuados de sueño y descanso. Niños y niñas necesitan entre 9 y 10 horas de sueño. Deben ir a la cama pronto, habiendo cenado al menos una hora antes, con lo cual será necesario adelantar la hora de la cena, que en España es muy tarde,  incluso para los adultos. 

Para mejorar la calidad del sueño también es necesario retirar estímulos intensos como tele,  videojuegos o teléfonos móviles al menos 2 horas antes de dormir.

No debe haber televisión, ni móviles en la habitación y recomiendo apagar el wifi.

6. La Actividad Física

Encontrar una actividad física que le venga bien a tu pequeño y que la practique con regularidad.  Los deportes individuales que  necesitan concentración y contacto con elementos de la naturaleza suelen ser muy efectivos:  natación, escalada, vela, tenis, tiro con arco y similares.

Es frecuente que los problemas de atención incluyan dificultades para compartir normas de deportes grupales como por ejemplo el fútbol, que a su vez es el que mas comúnmente se practica.  Por supuesto que algunas niñas o niños se beneficiarán si su pasión es grande por alguno de ellos. Pero no descarte otras opciones.

En la escuela

Para mi el papel de la escuela es fundamental en  la detección y cuidado de una intolerancia o alergia alimentaria. Los y las docentes pueden sospechar si el niño presenta uno de los síntomas mencionados y comunicarlo a la familia.

Pero debemos ir un paso más allá y la escuela debe ayudar, no solo al niño que sufre una intolerancia sino a todos los niños y niñas fomentando, enseñando, explicando los efectos de la mala nutrición y los beneficios de una buena.

Basta ya de congelados y precocidos en los comedores escolares, de alimentos llenos de agro quimicos y pesticidas.  La merienda y la comida, dos momentos que por lo general pasan los niños en el colegio,  deben contemplarse como  parte de la educación y ser aprovechados para fomentar una dieta sana y equilibrada. Ya hemos sido advertidos del incremento de la obesidad en la población infantil española, ¿que estamos esperando para incluir la nutrición como parte de la educación? 

Aunque hay iniciativas ya en marcha como El día de la Fruta que promueven algunas comunidades autónomas, las meriendas unificadas que proponen algunos centros, considero que es una parte fundamental, básica para mejorar y no seguir deteriorando la salud de los pequeños.

Tambien influye el modelo educativo

Por supuesto no se puede terminar este post sin hablar de cómo influye el modelo educativo en una mayor presencia de situaciones de hiperactividad y déficit de atención.

Estoy de acuerdo con las personas que proponen una educación con clases más activas y dinámicas, con una educación que incluya el aspecto emocional, en la que los pequeños puedan desarrollar sus capacidades motoras, sensoriales, emocionales.  

Coincido con Tamara Chubarovsky a que estamos obligando el desarrollo prematuro de otras funciones dejando de lado el movimiento tan necesario para el desarrollo y recomiendo en especial este artículo sobre el Movimiento y la influencia en el Aprendizaje.

En Conclusión

Las personas con Trastornos de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) requieren un manejo integral que debe incluir el aspecto médico, psicológico, educativo y uno primordial que es la nutrición.

La nutrición equilibrada es mucho más sencilla de lo que pensamos, pues se basa en fruta, verdura, hortaliza fresca y de temporada. Una alimentación variada con diversidad de legumbres, cereales y sin azúcar refinado.

Yo recomiendo en casos de deficit de atención o hiperactividad, inquietud, falta de concentración, verificar la presencia de una intolerancia. No podemos olvidar que nuestro alimento es medicina y que la medicina es nuestro alimento.

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Le recomiendo leer este interesante estudio:

V Estudio CinfaSalud: “Percepción y hábitos de salud de la población española en torno a la nutrición infantil”

 

About the autor:

Médico. Médico Homeópata y especialista en Nutrición Celular.

2 Comentarios

  1. Martín Valdivia 3 febrero, 2017 en 2:02 pm - Responder

    Excelente artículo, me quedo con la tarea de verificar la presencia de alguna intolerancia, sin olvidar que los alimentos son medicina y que la medicina es nuestro alimento.

    Muchas gracias.

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